International Families Valencia
No importa de dónde vengáis. Lo importante es que aquí podáis echar raíces sin dejar de ser quienes sois.
No matter where you come from. What matters is that here you can put down roots without leaving behind who you are.
Un lugar donde echar raíces, vengas de donde vengas
Mudarse a otro país es mucho más que un cambio de residencia. Es aprender una nueva forma de vivir, construir nuevos vínculos y encontrar espacios donde volver a sentirse en casa.
Sabemos que, cuando una familia llega a un lugar desconocido, una de las decisiones más importantes es encontrar un entorno donde sus hijos puedan crecer con seguridad, confianza y alegría.
En Diente de León queremos ser ese lugar.
Somos una comunidad educativa en la naturaleza donde acompañamos la infancia desde el respeto, el vínculo y la convicción de que cada niño merece crecer siendo quien es.
No importa el idioma que habléis, el país del que vengáis o el camino que os haya traído hasta aquí. Nos une una misma manera de comprender la infancia y el deseo de ofrecer a nuestros hijos un entorno humano, consciente y profundamente respetuoso.
Una comunidad que habla muchos idiomas, pero comparte los mismos valores
Hoy convivimos en Diente de León familias procedentes de países diferentes: Rusia, Italia, Argentina, España, Canadá, Marruecos, Holanda, Alemania, Polonia, Malta, EE.UU… Cada una aporta algo único: su cultura, su lengua, sus tradiciones, su historia y su manera de comprender el mundo.
Creemos que esta diversidad constituye una de las mayores riquezas de nuestra comunidad.
Nuestros niños crecen rodeados de personas con realidades muy diferentes, aprendiendo desde pequeños que existen muchas formas de vivir, pensar y sentir. Descubren que las diferencias no separan, sino que enriquecen cuando se viven desde el respeto, la curiosidad y el encuentro.
Nos gusta hablar de diversidad holística, porque la riqueza de una comunidad no depende únicamente de los países que la forman, sino también de la variedad de experiencias, culturas, lenguas, formas de criar, maneras de aprender y sensibilidades que conviven en ella.
Del mismo modo que un ecosistema es más fuerte cuanto mayor es su biodiversidad, creemos que una comunidad humana florece cuando cada persona puede aportar aquello que la hace única.
Una comunidad que también cuida a las familias
Sabemos que emigrar transforma la vida de toda la familia. Es un proceso sistémico que envuelve a cada miembro y cada uno desde su lugar, por ello también desde Diente de León acompañamos y sostenemos en este proceso a la familia para que se sientan cuidados y acompañados en estos momentos de cambios tan importantes.
Los niños necesitan nuevos amigos, crear nuevos vínculos y sentirse sostenidos y acompañados.
Los adultos también.
Por eso en Diente de León damos mucho valor a la vida comunitaria. Organizamos encuentros, celebraciones, talleres y momentos compartidos que permiten crear vínculos auténticos entre las familias.
Con el tiempo, muchas de ellas descubren que no solo han encontrado un proyecto educativo, sino también una red de apoyo que hace mucho más sencillo comenzar una nueva vida.
Cuando el idioma todavía no ha llegado
Muchas familias nos preguntan si sus hijos podrán adaptarse aunque todavía no hablen español.
Nuestra experiencia nos demuestra que los niños encuentran el vínculo mucho antes que las palabras.
El juego, el movimiento, la curiosidad, el cuidado de los animales, los proyectos compartidos o una construcción entre varios niños crean un lenguaje común que trasciende cualquier idioma.
Poco a poco, cuando el niño se siente seguro y forma parte del grupo, el español aparece de manera natural, sin presiones y respetando el ritmo de cada uno.
Una educación con mirada internacional
Nuestro proyecto se inspira en diferentes corrientes pedagógicas internacionales como Montessori, Reggio Emilia, Waldorf o Freinet, integrándolas con los últimos avances en neurodesarrollo, neurociencia, ecología de sistemas humanos, educación en la naturaleza y más pricipios que nos dan una base única como proyecto integral de desarrollo humano.
Pero además de esta diversidad pedagógica y de desarrollo en Diente de León creemos, sobretodo que una comunidad se enriquece cuando personas de diferentes lugares del mundo comparten un mismo camino. Hoy convivimos familias procedentes de más de diez países, y cada una aporta su cultura, su lengua, sus tradiciones, su forma de comprender la infancia y su manera de habitar el mundo. Ese encuentro de historias, miradas y corazones crea un entorno extraordinariamente rico para crecer. Los niños descubren de forma natural que existen muchas maneras de vivir, celebrar, aprender y relacionarse, desarrollando una mirada abierta, respetuosa y profundamente humana. Del mismo modo que la biodiversidad fortalece un ecosistema, la diversidad cultural y humana fortalece nuestra comunidad, ampliando el horizonte de todos y recordándonos que las diferencias no nos separan: nos complementan y nos hacen crecer juntos.
Además, Diente de León es sede en España de Integrative Learning, una institución educativa internacional que acompaña a numerosas familias que viven entre distintos países y que puede facilitar la continuidad educativa en determinados procesos internacionales, certificando la escolaridad a nivel internacional.
Nos encantará conoceros
Si estáis preparando vuestro traslado a Valencia o acabáis de llegar, estaremos encantadas de recibiros.
Podremos enseñaros nuestros espacios, compartir nuestra forma de entender la infancia y resolver todas las dudas que puedan surgir durante este nuevo comienzo.
Porque creemos que cambiar de país ya supone suficientes desafíos.
Encontrar una comunidad donde sentirse acogido debería ser el inicio de una nueva etapa llena de confianza, belleza y esperanza.
Bienvenidos a Diente de León.
Aquí siempre habrá un lugar para echar raíces.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Mi hijo puede incorporarse aunque no hable español?
Sí. En Diente de León acogemos a niños y niñas que llegan con diferentes lenguas maternas. Nuestra experiencia nos ha demostrado que el juego, el vínculo, el movimiento y la vida en la naturaleza crean un lenguaje común que facilita una integración respetuosa. Poco a poco, y sin presiones, de forma natural y orgánica el español va apareciendo de forma natural a la vez que se va conectando con otros idiomas de forma natural entendiendo y sintiendo que a pesar de no hablar un mismo idioma se da la comunicación afectiva y efectiva pudiendo escuchar al otro y pudiendo expresar lo que necesitemos. Los idiomas no son barreras cuando se está en un contexto emocionalmente seguro como Diente de León.
¿Cómo acompañáis un cambio tan grande para el niño y la familia como es cambiar de país?
Cada familia vive los cambios de manera diferente. Por eso respetamos sus tiempos, cuidamos el vínculo con la familia y generamos un entorno seguro donde puedan construir nuevas relaciones de forma gradual y sin prisas.
Mudarse a otro lugar supone mucho más que cambiar de casa. Significa despedirse de personas, lugares, paisajes, rutinas, idiomas y formas de vivir que han formado parte de nuestra historia. Al mismo tiempo, implica abrirse a una nueva cultura, crear nuevos vínculos y comenzar a construir un nuevo hogar.
En Diente de León comprendemos este proceso desde una mirada sistémica. Sabemos que cuando una familia cambia de país no solo se adapta un niño; se transforma todo el sistema familiar. Cada persona vive este tránsito de una manera diferente y cada emoción necesita su propio tiempo para encontrar un nuevo equilibrio.
Por eso no entendemos la adaptación como un objetivo que haya que alcanzar rápidamente, sino como un proceso vital que merece ser acompañado con presencia, respeto y sensibilidad. Cuidamos los ritmos de cada niño, escuchamos las necesidades de cada familia y generamos un entorno seguro donde puedan construir nuevos vínculos sin sentir que deben renunciar a sus raíces, a su cultura o a su identidad.
Creemos que una buena adaptación no consiste en olvidar el lugar del que venimos, sino en integrar nuestra historia para poder abrirnos con confianza a una nueva etapa. Cuando un niño siente que toda su historia es bienvenida, puede crecer con mayor seguridad, pertenencia y bienestar.
Nuestro deseo es que cada familia encuentre en Diente de León un lugar donde sentirse sostenida durante este camino. Un espacio donde la naturaleza, la comunidad y el acompañamiento respetuoso ayuden a transformar un cambio lleno de incertidumbre en una oportunidad para crecer, fortalecerse y echar nuevas raíces.
¿Cómo es vuestra comunidad internacional?
Actualmente convivimos en Diente de León familias procedentes de más de diez países diferentes junto a familias españolas profundamente comprometidas con la vida de la comunidad. Esta diversidad cultural, lingüística y humana forma parte de nuestro día a día y constituye una de las mayores riquezas de nuestro proyecto.
Sin embargo, lo más valioso no es únicamente la diversidad de orígenes, sino la forma en que las familias se encuentran, se reconocen y comienzan a caminar juntas. Quienes llegan por primera vez descubren una comunidad que comprende profundamente lo que significa empezar de nuevo: cambiar de país, de idioma, de referentes, de costumbres e incluso de forma de entender la vida.
Muchas de las familias internacionales que hoy forman parte de Diente de León vivieron ese mismo proceso tiempo atrás. Conocen la incertidumbre, las dudas y también la ilusión que supone construir un nuevo hogar lejos del lugar de origen. Desde esa experiencia, ofrecen cercanía, comprensión y esperanza a quienes comienzan ese camino.
Al mismo tiempo, las familias de origen español desempeñan un papel profundamente valioso. Son un puente hacia la cultura local, las tradiciones, el idioma y la vida cotidiana. Comparten con generosidad aquello que conocen, ayudan a comprender el nuevo entorno y hacen que las familias recién llegadas puedan sentirse parte de la comunidad desde el primer momento.
Este intercambio es profundamente enriquecedor para todos. Mientras unas familias descubren una nueva tierra, otras tienen la oportunidad de mirar su propia cultura con nuevos ojos. Los niños crecen compartiendo diferentes lenguas, celebraciones, costumbres y maneras de entender el mundo, aprendiendo que la diversidad no es una barrera, sino una oportunidad para ampliar la mirada y construir relaciones más humanas.
Desde una mirada sistémica entendemos que un proceso migratorio transforma a toda la familia. Por eso cuidamos ese tránsito con sensibilidad, respetando los ritmos de cada persona y generando un entorno donde cada historia es bienvenida. Nuestro deseo es que nadie tenga que recorrer este camino en soledad.
Porque una comunidad internacional no se define por la cantidad de países que la forman, sino por la capacidad de sus personas para acogerse, aprender unas de otras y construir, juntas, un verdadero sentimiento de hogar.
¿Qué idioma se habla en Diente de León?
El idioma principal es el español. Sin embargo, convivimos diariamente con familias que hablan inglés, italiano, ruso, alemán, neerlandés, polaco y otras lenguas. Los niños encuentran múltiples formas de comunicarse y el aprendizaje del español surge de manera natural a través de la convivencia. El inglés y otros idiomas están resentes de manera natural y orgánica.
¿Podéis ayudar a las familias que se trasladan desde otro país a nivel administrativo?
Sí. Sabemos que comenzar una nueva vida genera muchas dudas. Aunque no ofrecemos asesoramiento jurídico, podemos orientar a las familias desde nuestra experiencia y ponerlas en contacto con profesionales de confianza especializados en extranjería, documentación, homologaciones, escolarización, vivienda y otros aspectos relacionados con la llegada a España.
Pero sobre todo acogemos y sostenemos el proceso de tantos cambios que supone un traslado de hogar y de vida a otro país.
¿Es Diente de León una buena opción para familias expatriadas, internacionales, homeschoolers, worldschoolers, global families o nómadas digitales?
Sí. De hecho, una parte importante de nuestra comunidad está formada por familias que han decidido comenzar una nueva vida en España o que viven entre diferentes países. Entendemos los desafíos que supone este proceso y sabemos que, además de un proyecto educativo, muchas familias buscan una comunidad donde sentirse acogidas, construir vínculos y encontrar un lugar al que pertenecer. En Diente de León no solo acompañamos a los niños y niñas; también caminamos junto a las familias en esta nueva etapa.
¿Cómo se reconoce el aprendizaje de mi hijo o hija en España o si en el futuro volvemos a cambiar de país?
Sabemos que muchas de las familias que llegan a Diente de León viven entre diferentes países o no saben con certeza dónde estarán dentro de unos años. Por eso entendemos la importancia de que el recorrido educativo de sus hijos pueda tener continuidad.
Además de desarrollar una propuesta pedagógica propia alineada con el currículo oficial español, Diente de León es sede en España de Integrative Learning, una institución educativa internacional que ofrece procesos de validación y certificación académica reconocidos en numerosos contextos educativos internacionales, incluida España.
Esto permite que muchas familias puedan documentar y acreditar el recorrido educativo de sus hijos, facilitando la continuidad de sus estudios en caso de futuros traslados a otros países o sistemas educativos.
Si vuestra familia tiene previsto regresar a vuestro país de origen o continuar viviendo entre diferentes lugares del mundo, estaremos encantadas de explicaros las diferentes opciones y ayudaros a encontrar el itinerario que mejor se adapte a vuestra situación.
¿Podemos conoceros antes de mudarnos a España?
Por supuesto. Muchas familias nos contactan cuando todavía se encuentran en su país de origen. Podemos organizar una videollamada para conocernos, responder a todas vuestras preguntas, enseñaros nuestro proyecto y ayudaros a valorar si Diente de León puede ser el lugar adecuado para vuestra familia. Y, cuando lleguéis a Valencia, estaremos encantadas de recibiros para que podáis visitar nuestros espacios, conocer al equipo y vivir de cerca el ambiente de nuestra comunidad.
¿Qué hace diferente a Diente de León?
Más que una escuela, somos una comunidad. Creemos en una educación que respeta profundamente los ritmos de la infancia y la adolescencia, que reconoce la naturaleza como un entorno vivo de aprendizaje y que entiende la diversidad cultural y humana como una oportunidad para crecer juntos.
Nuestra propuesta se fundamenta en la libertad con responsabilidad, el acompañamiento respetuoso, el juego como motor del aprendizaje, el vínculo seguro y una mirada profundamente holística del desarrollo. Entendemos que cada niño y cada adolescente es un ser único, donde las dimensiones emocional, corporal, cognitiva, social, sensorial, creativa, relacional y espiritual se encuentran íntimamente conectadas.
Por ello, acompañamos no solo el aprendizaje, sino también los procesos vitales de cada niño y de su familia desde una perspectiva sistémica, consciente y profundamente humana. Creemos que cuidar a la infancia implica también cuidar el contexto familiar que la sostiene, respetando los tiempos, las necesidades y la historia de cada persona.
Nuestro equipo está formado por profesionales con una amplia formación en diferentes ámbitos del desarrollo humano, la psicopedagogía, la educación en la naturaleza, las pedagogías activas, la neuroeducación, el neurodesarrollo, la psicomotricidad vivencial, la integración sensorial, la crianza consciente y el acompañamiento emocional. Todo este conocimiento se integra de manera coherente para ofrecer una mirada amplia e interdisciplinar que nos permite comprender y acompañar a cada niño desde su singularidad.
Porque nuestro propósito no es únicamente educar. Es caminar junto a las familias, sostener sus procesos y contribuir a que cada niño, cada adolescente y cada persona pueda crecer con libertad, confianza, sentido de pertenencia y conexión consigo misma, con los demás y con la naturaleza.
¿Cómo puedo inscribir a mi hijo/a?
El primer paso es muy sencillo: poneros en contacto con nosotras, a través de email, formulario, whatsapp o llamada. Nos gusta conocer a cada familia antes de iniciar el proceso de admisión, escuchar vuestra historia, comprender vuestras necesidades y responder a todas las dudas que puedan surgir.
Después os invitaremos a realizar una visita o una videollamada, según dónde os encontréis, para que podáis conocer el proyecto con calma y decidir si sentís que Diente de León es el lugar donde queréis que vuestros hijos crezcan.
Si ambos sentimos que existe un buen encaje, os acompañaremos en todo el proceso de inscripción, haciéndolo lo más cercano, sencillo y personalizado posible.
Porque creemos que incorporarse a una comunidad no empieza con un formulario, sino con un encuentro.
